ENRIQUE AMAT VALENCIA
? Media entrada en tarde fría. Novillos de Fermín Bohórquez, Juan Pedro Domecq, Zalduendo, García Jiménez, Garcigrande, Núñez del Cuvillo, La Palmosilla y Montalvo. El rejoneador Manuel Manzanares, dos orejas. Espartaco, dos orejas. Enrique Ponce, saludos. El Fandi, oreja. José María Manzanares, dos orejas. Miguel Ángel Perera, oreja tras aviso. Alejandro Talavante, oreja. El novillero José Arévalo, dos orejas. Rompiendo la tradición, no se tocó el pasodoble Pan y Toros en el paseíllo sino otro distinto. Tras el mismo, se guardó un minuto de silencio por Juan Posada.
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La plaza de toros de Valencia fue escenario de un festival taurino a beneficio de la Asociación Valenciana de Caridad, patrocinado por la empresa Serolo con motivo del centenario del primer festejo que sirvió para poner financiar el solar donde se encuentra la sede social de la misma, en el Paseo de la Pechina. En aquella ocasión fue una corrida de toros celebrada el día 17 de octubre de 1909, en la que intervinieron Machaquito y Regaterín ante un encierro del Marqués de Saltillo, en la que se lograron recaudar 50.000 pesetas.
El espectáculo de ayer, que contó con una no más que discreta asistencia de espectadores en una tarde muy fría, resultó muy largo en su duración, más de tres horas y cuarto, aunque no le faltaron momentos de interés.
Así el rejoneador Manuel Manzanares, hijo y hermano de los matadores del mismo apellido, lució por su sobriedad, compostura y la cercanía de terrenos que pisó ante un manso astado de Bohórquez. Espartaco anduvo templado y suelto frente un desfondado novillo de Juan Pedro, en tanto que Ponce no tuvo opciones con un Zalduendo que se aplomó a las primeras de cambio.
El Fandi lució con los palos pero no estuvo a la altura de un excelente astado de García Jiménez, de gran tranco y recorrido.
Por su parte José María Manzanares ofreció los mejores momentos de la tarde. Excelente con el capote, muleteó sobrado de gusto, cadencia y compás a un mansón aunque repetidor novillo de Garcigrande. A uno bastote y brutote de Núñez del Cuvillo lo muleteó con poder Perera y frente al de La Palmosilla Talavante anduvo tan cumplidor como frío. Y el novillero José Arévalo volvió a mostrar que quiere ser torero.