SUSANA GOLF
Es una de las dos únicas mujeres «Master Blender» o maestras roneras. Hasta Fidel Castro bebe sus licores.
Si le confieso que no he probado el ron en la vida, ¿qué me diría?
Cuando a uno le hablan de ron tiene la percepción de que es una bebida muy fuerte, dirigida a los hombres. El ron Zacapa es más amigable pero al mismo tiempo es elegante y sofisticado. La mayoría de los rones están hechos con melaza, nosotros utilizamos miel virgen.
He leído sobre el proceso de elaboración. Es un paseo por la cultura y la geografía de Guatemala.
Guatemala es un país multicultural, multilingüe, con 23 etnias y más de 260 microclimas. Cultivamos la caña en las tierras bajas, a 300 metros sobre el mar, y luego vamos a las montañas para el añejamiento. (A una altitud de casi 2.500 metros, en un lugar conocido como La Casa por encima de las Nubes).
¿Es cierto que el origen del ron es español?
Es un tema en disputa. Dicen que en Canarias o en Granada. Pero también Barbados y República Dominicana. No sabemos dónde nació, quién es la madre...
Pues a mí me dicen ron y yo pienso «cubano».
Pensás en Cuba y en el Caribe. Pero aparte del Caribe está el Gran Caribe. Guatemala es el quinto productor mundial.
¿Fidel Castro bebe su ron?
(risas) Sí, en una época estuvimos enviando allí cajas.
¿Cuándo, cómo y dónde beberlo?
El ron es perfecto cuando quieres tomarte el tiempo de una buena copa. Antes, durante o después de las comidas. Incluso con casi todas las comidas. ¿La mejor forma de tomarlo es solo? Sin mezclarlo, pero en buena compañía.
¿Cuánto de ciencia —usted es química— y cuánto de arte?
Como todo en la vida, parte de conocimiento y técnica y parte de creatividad. Quizá mitad y mitad.
Una diseñadora india que da trabajo a mujeres de su país dice que cuando te pones una prenda llevas encima algo del alma de las personas que la han cosido. Ustedes trabajan con indígenas que tejen el petate que rodea a la botella.
Nuestro ron ha sido reconocido como embajador de Guatemala en el mundo. Trabajamos con tres comunidades. Cada botella es diferente. Cada copa de ron lleva implícitas almas, emociones y sentimientos de gran parte del país.