MOISÉS DOMÍNGUEZ VALENCIA
«Claro que hay crisis. Yo hacía una falla y ahora tengo que hacer dos. Y el problema es para ese compañero que ha dejado de hacerla». Esto lo decía ayer Javier Fernández, ganador del primer premio de sección especial, en el debate de artistas falleros que revistió la segunda jornada de la«Festa per a Tots», ese gran montaje que permite ver en las Atarazanas las maquetas, bocetos y algún que otro ninot que preludia la llegada de las fiestas a cinco meses vista.
Los artistas, que ahora firman autógrafos durante más de una hora como si de estrellas de la canción se tratara, lo tienen claro. Lo decían dos élite como Pere Baenas (Nou Campanar) y Vicente Llácer (Na Jordana). «¿Cual es nuestro futuro?. Sobre todo, hacerlo bien para que no nos falte faena. Que nos permita renovar». Más gráficamente lo decía Eva Eva Cuerva (Pilar): «que me quede como estoy».
Mientras, son cientos, o quizá miles, los aficionados que se acercan. Es una particular feria de ganado, en la que los responsables de cada comisión intentan vender su burra lo mejor posible.
Para que quien quiere ganar lo haga, o para que quien su sitio natural es el sexto intente convencer que su falla es la quinta mejor.
Nou Campanar anuncia las figuras individuales más grandes jamás plantadas. Convento gusta porque es la mejor versión de Paco López (la del chino de hace dos años). José Lafarga apela a que si lo del año pasado fue bueno, por qué no repetir. Y así, todas, la de Pedro Santaeulalia, la de Vicente Llácer, la de Fede Ferrer... y las infantiles, que siempre pasan más desapercibidas, pero donde hay unos despliegues también monumentales, con un nuevo duelo Miguel Santaeulalia-Julio Monterrubio. Enorme.