OTR/PRESS OURENSE
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Los padres del niño obeso de nueve años que reside en Ourense anunciaron ayer, a través de un comunicado hecho público por su abogado, que no entregarán "de momento" a su hijo a la espera de que el Servicio de Menores de la Xunta se pronuncie sobre la petición de los progenitores de que el menor permanezca bajo su tutela sometiéndose al control médico de su endocrino, Jesús Manuel Suárez.
Los servicios de la Xunta realizaron un seguimiento del menor desde hace cuatro años a raíz de un informe médico del pasado agosto, cuando el niño fue atendido en un centro sanitario al presentar un cuadro de insuficiencia respiratoria grave como consecuencia de su obesidad mórbida, dado que entonces su peso estaba en 81,5 kilogramos, aunque en la actualidad pesa 70 kilos.
El abogado de los padres, José Manuel Rodríguez, compareció ayer en su despacho junto a ellos para leer un comunicado en el que piden una "solución" al caso y evitar que el niño tenga que ingresar en el Centro de Protección de Menores.
La "solución transaccional" pasaría por que el menor permanezca con los padres y se le someta a un control mediante informes periódicos del médico cada quince días. En ese sentido, apuntaron que un médico endocrino de reconocido prestigio controla al menor desde la semana pasada.
Los padres reconocen haberse equivocado. "Es cierto que el niño tiene un problema de salud que ahora comprendemos, que está en situación de riesgo, pero no de desamparo" argumentan los padres. Los progenitores reconocen que "atendían todas las peticiones del niño en cuanto a alimentos" por lo que "cada vez que les pedía algo, se lo daban".