OTR/PRESS/EFE SANTIAGO DE COMPOSTELA
?
Los padres del niño ourensano de 9 años que padece obesidad aseguraron ayer que dejarán que el menor ingrese "de manera inmediata" en un centro de protección si dos psicólogos independientes consideran que "es beneficioso". "Si los especialistas psicólogos concluyen que es beneficioso para nuestro hijo que ingrese en un centro de protección, sepa el fiscal que no tendremos los padres inconveniente alguno en que se produzca de manera inmediata dicho ingreso", destacó el padre, Luis Montoya, en un comunicado.
Montoya explicó que defienden al menor "en pleno convencimiento" como padres de que la entrega del niño y su ingreso en un centro de protección de menores "va a ser tremendamente perjudicial para él", causándole, a su juicio, "traumas y perjuicios que pueden ser irreparables".
"Y si hemos decidido actuar en la forma en que lo venimos haciendo ha sido exclusivamente por esa causa que creemos totalmente justificada y que justifica tremendamente nuestra difícil situación", destaca. "Lo único importante para nosotros son nuestros tres hijos y ahora especialmente, nuestro hijo mayor, actuando en el convencimiento de que estamos defendiendo los intereses de este niño", agrega.
"Que no sea cabeza de turco"
La asociación Pueblo Gitano pidió ayer que no se utilice como "cabeza de turco" al niño. La citada asociación, que lucha contra la discriminación hacia ese colectivo, al que pertenece esta familia, expresa su preocupación por el caso y se ofrece como mediadora.