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El bocadillo es el "rey de la merienda" para los niños y niñas valencianos, por encima de los lácteos, la fruta fresca y la bollería, y a pesar de que un porcentaje importante se inclina por las bondades de la dieta mediterránea el 24,34 por ciento de los menores presenta sobrepeso y un 1,64 por ciento obesidad.
Estos son algunos de los resultados del estudio "Hábitos de los niños valencianos a la hora de merendar", realizado en la Escuela de Verano de la Universidad Politécnica de Valencia, dentro del proyecto Merienda Saludable, y en el que participaron 500 niños de entre 6 y 14 años de edad y 200 padres.
Respecto a la importancia de la merienda, el 80,5 por ciento de los padres la sitúa en tercer lugar, después del desayuno y el almuerzo, y el 69,5 por ciento de los niños la sitúan por detrás del desayuno y por delante del almuerzo.
Cerca del 78 por ciento de los niños meriendan en sus casas y la mayoría toman leche, bocadillo o galletas, mientras que en el caso de merendar fuera de su domicilio la mayoría meriendan bocadillo, zumos o bollería.
Según el informe, a pesar de que para los padres es importante que sus hijos realicen una merienda equilibrada todos los días, aunque esto signifique que no merienden lo que más les gusta, el 33 por ciento de los niños sostiene que no merienda todos los días, frente al 95 por ciento de los padres que asegura que lo hacen siempre.
Además, destaca que el 76 por ciento de los niños afirma que son ellos quienes eligen la merienda, mientras que el 53 por ciento de los padres apunta que son ellos los que lo hacen.
Mientras que el 73,5 por ciento de los padres asegura que sus hijos no "consumen nunca" bollería o como mucho una vez a la semana, el 70,5 por ciento de los niños encuestados afirma que come este tipo de producto entre una y tres veces por semana.
Los expertos recomiendan consumir bollería un máximo de dos veces por semana poniendo la atención en los ingredientes saludables de esa bollería y teniendo en cuenta un gasto proporcional de energía.
En cuanto a la práctica de deporte, cuyo gasto de energía ha de estar proporcionado con la cantidad de alimentos que se ingieren por comida, mientras que el 38 por ciento de los pequeños apunta que practica deporte más de cuatro veces por semana, sólo el 9,4 por ciento de los padres sostiene esta afirmación.
En este sentido, el 60,5 por ciento de los progenitores asegura que sus hijos no practican deporte más de dos o tres veces por semana.
El informe también indica que el 23,5 por ciento de los padres afirma que no lee la etiqueta de los productos que compra, y más de un 30 por ciento no sabe distinguir los ingredientes saludables de los no saludables.
Para intentar compaginar la dieta saludable con los gustos de los niños un 67,5% de los padres tienen en cuenta las preferencias de sus hijos a la hora de elegir qué productos comprar, aunque el 87 por ciento de los progenitores indica que la característica que más influye en su decisión de compra es la saludable, seguida por el fácil consumo y el factor económico.
De hecho, alrededor del 70 por ciento de los padres afirma que el atractivo de la publicidad y las promociones en general no influyen en su decisión de compra, ya que no confían en este tipo de mensajes, pero reconocen que sí influyen en las preferencias de sus hijos.
Según los expertos, el consumo de chocolate un par de veces por semana, equilibrado con el gasto de energía en el deporte, produce una sensación de bienestar positiva en el organismo ya que tiene propiedades antioxidantes capaces de prevenir la acción de los radicales libres y una proporción importante de magnesio que ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre.