EFE HUELVA
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El matador de toros Antonio Borrero Morano Chamaco, figura del toreo en su época e ídolo de la plaza de toros de Barcelona en los años sesenta, falleció ayer, a los 74 años, en su domicilio familiar tras una larga enfermedad. Tenía Alzheimer.
Chamaco (Huelva, 1935) era el primer eslabón de una dinastía en la que figuran su hermano Sebastián y su hijo Antonio Borrero, también matadores de toros. Estaba casado con la ganadera María del Carmen Borrero y tenían dos hijos, Antonio y Juan, que está al frente de la ganadería familiar.
Su afición a los toros se despertó a los diez años, aunque no llegaría a debutar de luces hasta tener cumplidos los 17 años, el 3 de mayo de 1953, en su ciudad natal. Pero un mes después, el 4 de junio ya toreó con picadores. Arrasó en triunfo como novillero en varias plazas, fundamentalmente en Barcelona, donde tomó la alternativa el 14 de octubre de 1956, de manos de Miguel Báez Litri y con Antonio Ordóñez como testigo, ante toros de Antonio Urquijo. El 21 de mayo de 1958 confirmó en Las Ventas, de manos de Julio Aparicio y con Luis Segura de testigo. Se despidió del toreo activo el 12 de octubre de 1961, en Barcelona. Pero volvió dos años después. Su segunda y definitiva retirada, un adiós inesperado, fue otra vez en Barcelona, en septiembre de 1967.
Se caracterizó por su valor y quietud que le hicieron realizar un toreo tremendista. En Barcelona aún recuerdan el anuncio de sus actuaciones: Chamaco y dos más. Fue un hombre culto y con estudios universitarios. Tras dejar los toros se dedicó a negocios inmobiliariosy turísticos.