EFE
Las autoridades marroquíes han dejado en libertad al documentalista español Pedro Barbadillo y al cámara Pedro Guillén, retenidos hoy junto a la activista saharaui Aminatu Haidar en el aeropuerto de El Aaiún, en el Sahara Occidental, informaron a Efe fuentes diplomáticas.
Las fuentes señalaron que con mucha probabilidad, Barbadillo y Guillén, que siguen en el aeropuerto, embarcarán en el vuelo de las 21.00 hora local (20.00 GMT) hacia Las Palmas de Gran Canaria.
Por su lado, la agencia oficial MAP informó, citando a la policía del aeropuerto, de que Haidar "rechazó cumplir con las formalidades de la policía a su llegada al aeropuerto de el Aaiún, principalmente la ficha de embarque, que incluye, como exige la reglamentación internacional, información sobre la identidad, la residencia y la nacionalidad del viajero". En la nota no se hace referencia a la situación de los dos periodistas españoles.
Pedro Barbadillo es un periodista independiente afincado en Mallorca desde hace más de una década donde dirige la empresa audiovisual Graphic Productions & Services y tiene la intención de rodar un documental sobre Haidar.
En un duro discurso pronunciado hace una semana con motivo del 34 aniversario de la Marcha Verde (a raíz de la que Marruecos se anexionó el Sahara Occidental), el rey Mohamed VI instó a su país a afrontar la "escalada bélica" de los "adversarios de la integridad territorial".
El monarca dijo a los "enemigos" de la integridad territorial que "saben mejor que ninguno que el Sahara es una causa crucial para el pueblo marroquí" y destacó que "no hay lugar para la ambigüedad: o el ciudadano es marroquí, o no lo es. (...) O se es patriota o se es traidor. No hay término medio entre el patriotismo y la traición".
Haidar regresaba a El Aaiún después de recibir en Nueva York el "Premio Coraje Civil 2009" de la Fundación Train, que se une a otras distinciones como el Premio de Derechos Humanos Robert Kennedy que recibió el año pasado en una ceremonia en el Senado estadounidense.
La Policía Judicial marroquí detuvo el pasado 8 de octubre en el aeropuerto de Casablanca a siete activistas que viajaron a los campos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia), que están a la espera de ser juzgados, previsiblemente ante un tribunal militar.