OTR/PRESS OURENSE
Los padres del niño ourensano que padece obesidad presentaron ayer en el juzgado, al cumplirse los cinco días de plazo dados por el juez para que desvelen sin paradero, un informe psicológico con el que pretenden "demostrar" que sería "perjudicial" el ingreso de su hijo en un centro de menores. El abogado de los progenitores dice que "no hay voluntad rebelde del mandato de entrega" y destaca el "ejercicio responsable" de los padres de proteger al menor.
De esta manera, los padres persisten en su actitud de no informar a las autoridades sobre el paradero de su hijo, que permanece oculto desde que la Xunta de Galicia, a la que un juez le ha concedido la tutela de manera provisional, pidiese su ingreso en el centro de menores de A Carballeira, en Ourense. Hay que recordar que la Fiscalía de Ourense presentó una querella criminal contra ellos por un delito de desobediencia y sustracción de menores.
Luis Montoya y Margarita Gabarres presentaron al juez varias pruebas, entre ellas una pericial psicológica elaborada por la psicóloga Clara Isabel Fernández, que recomienda que el niño no ingrese en un centro. En cuanto al estado del niño, la psicóloga señaló que se encuentra "muy nervioso" y "con ganas" de estar de nuevo con su familia.
El abogado de los progenitores, José Manuel Rodríguez, señaló que los padres pagaron este examen psicológico después de que el Ministerio Fiscal no atendiese la petición de que el niño fuese visto por dos psicólogos especialistas independientes.