?Un Pedro Marín diferente al que permanecía en el recuerdo de toda una generación, sobre todo, de féminas, aparece en el hall del hotel. Diferente en físico y actitud y musicalmente. Tiene un disco, "I will glam", varios directos y un videoclip en teletexto. Su mánager advierte que hay cosas que no le gusta mucho remover. Pero los recuerdos son inevitables y él los lleva encima de una forma sana, arrinconados, pero bien asumidos.
Yo tenía sus pósters en mi habitación y aún recuerdo "Aire".
Fue de los primeros discos. Yo lo recuerdo como un himno generacional, que es en lo que se ha convertido. Pero no sé por qué ha trascendido tanto. Soy muy afortunado. Por otra parte no tengo más interés en aquello.
Lo increíble es que jovencísimo y en la cumbre de su éxito lo dejara todo. ¿Qué pasó?
Yo me metí en esa historia por casualidad o accidente. No era mi vocación hacer ese tipo de música tan comercial. Mi intención era evolucionar pero la compañía de discos no estaba dispuesta a ello, tenía un filón. Estaba en la disyuntiva de seguir con lo mismo o no hacer nada, porque había un contrato. Por eso dejé de cantar.
Y se fue ¡a un banco!
Bueno, he hecho muchas cosas. Pero sí, yo soy economista y durante diez años trabajé en instituciones financieras.
¿Aquel Pedro Marín era un producto de "marketing"?
No sé, era como Britney Spears o como Michael Jackson o Christina Aguilera o Madonna. Pero lo sigo siendo ¿eh?
Y de repente un día reapareció en un lugar inesperado (un programa del corazón) y con una imagen diferente.
La gente tiende mucho a etiquetarte. Pero, aparte de una pequeña proporción de fans que todavía conservo, la gente que está siguiendo la música nueva es joven y muchos de ellos no me conocen de nada.
Así que ha empezado de cero.
Absolutamente. Todavía estoy empezando. Es apasionante.
¿Cómo sintió ese clic que le hizo volver a la música?
Siempre me había gustado y
había hecho cosas de puertas para adentro, pero un día tenía material para un álbum y dije por qué no. Es mi pasión y es lo mejor que sé hacer. Ahora ya no tengo ninguna presión.
Y del pop pasa al glam.
El glam es muy pop también. He hecho un álbum de rock and roll pero las melodías son bastante pop. Es el primer álbum que he compuesto yo íntegramente. Las influencias van desde las Supremes a Bowie o Lou Reed.
Es un disco alegre, juguetón.
Muy luminoso. Sí, y gamberro. Porque venía de un disco anterior muy oscuro.
¿Le preocupan las descargas ilegales?
Me da igual. Si la gente no compra CD prefiero que se descargue mis canciones a que no las tenga.
¿Se arrepiente de algo?
Nunca. Yo creo que todo lo que uno hace para bien o para mal es algo que te aporta matices. El pasado ni me gusta ni me deja de gustar, es algo que es así. Y si tengo 12 ó 14 discos de oro en algún desván es por aquel momento. Eso es todo.