EFE BRUSELAS
El hombre belga que fue erróneamente diagnosticado de encontrarse en estado vegetativo hace veintitrés años, pero que ha pasado todo este tiempo consciente, asegura que logró aguantar gracias a la fe de su familia, según relató su madre, Fina, en una entrevista a la cadena RTL. "He gritado, pero nadie me podía oír" ha contado Rom que ahora se comunica con los demás gracias a un ordenador especial.
"Dice que logró conservar las ganas de vivir porque su familia creía en él. Siempre le mantuvimos a nuestro lado", explicó la madre de Rom Houben, quien sufrió un accidente de tráfico que le dejó inmovilizado en 1983. Fina siempre defendió que Houben estaba consciente, aunque nadie más fuera capaz de percibir las señales mudas que mandaba su hijo: "Pequeñas cosas me lo demostraban. Cuando le decía que me mirara, él levantaba un poco la cabeza y me miraba un poco. Le decía gira la cabeza y él lo intentaba". Hace tres años se revisó su caso y más tarde se descubrió su consciencia.