EUROPA PRESS SANTIAGO DE CHILE
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, asistió ayer al velatorio multitudinario de los restos del cantautor Víctor Jara, asesinado en 1973 por militares y enterrado en condiciones semiclandestinas, y celebró que "después de 36 años, Víctor Jara puede descansar en paz".
La mandataria fue recibida en la fundación que lleva el nombre del artista por la británica Joan Turner, su viuda, y por sus hijas. Miles de personas pasaron por allí a lo largo del día.
Posteriormente, Bachelet y Turner montaron la guardia de honor junto al ataúd de madera con los restos de Jara, el mismo en el que fue sepultado el 18 de septiembre de 1973 (cinco días después del golpe militar), cuando su esposa, acompañada sólo por dos personas, lo depositó en condiciones penosas y semiclandestinas en un humilde nicho del Cementerio General. El catafalco fue restaurado por Amanda, una de las hijas del artista, después de que el cuerpo fuera exhumado en junio para averiguar la manera en la que fue asesinado. Según la investigación judicial, fue brutalmente golpeado y torturado, sus manos sufrieron golpes de culatas y después recibió 44 disparos en el cuerpo.