Los aficionados de Cataluña —y de España entera— no ganan para sustos. Cuando ya parecía que las aguas de la cordura volvían a encauzarse, esta semana Burladero.com recoge la información que ha difundido la agencia Efe dando a conocer los resultados de un sondeo del que se deduce que la mayoría de los diputados del Parlamento catalán podría inclinar su voto a favor de tramitar la Ley Legislativa Popular, más conocida como Ley Antitaurina, que se debatirá en el pleno que arranca el próximo día 15 de diciembre. Según el sondeo de Efe, los que votarán en la misma línea contra la iniciativa son los tres diputados del grupo mixto y los 14 del PP.
En el bloque opuesto se sitúan los 12 de ICV-EUiA y los 21 de ERC, si bien dentro del grupo republicano habría voces puntuales que no ven con buenos ojos la prohibición. La división, por tanto, sigue en los grupos de CiU y PSE. Entre los 48 diputados de CiU, 33 habrían reconocido a la agencia que piensan rechazar las enmiendas del PSC, PP y grupo mixto; 7 votarán a favor y otros 8 se abstendrán o no han decidido aún su voto. Si se respetasen estos números, 66 votos serían seguros a favor de la ILP sumando los de CiU, ERC e ICV-EUiA, a la que podrían añadirse diputados del PSC, quienes pedirán votación secreta. La votación de las enmiendas, que posiblemente sea el 17 de diciembre, se producirá en mitad de una fuerte tensión política en Cataluña debido al Estatut, lo que podría influir negativamente entre los diputados nacionalistas, en contra de la simbología española.
Una vez más, los políticos, sin excepciones, se convierten en intérpretes omnímodos de la realidad y la digieren a capricho para devolvérnosla regurgitada. Tanto si queremos como si no, las cosas son como ellos dicen, no creen, que son y nos dejan, si no mudos, sí indefensos frente a su viciada interpretación de la realidad. El signo distintivo de nuestra democracia es, sin duda, el indigesto intervencionismo de nuestros políticos, su afán regulador de todo, ya sea tradición, sentimiento, actitud, vicio, virtud, moral social, estética o derecho de autor. Con esa premisa acabaremos siendo los más legislados del orbe y también los más inermes. Cataluña, ejemplo muchas veces de modernidad bien entendida, lo es ahora de filibusterismo esteta y pijo. Allá ellos con su exquisita singularidad.
Otra cara de las mil de esa moneda de la vida nos la muestra la petición que hace la Mesa del Toro de reunirse con el nuevo presidente de Radiotelevisión Española, Alberto Oliart, para analizar el tratamiento que la televisión y radio públicas dan a la tauromaquia y solicitar, de paso, la reanudación de las retransmisiones de corridas en el ente público y el regreso del programa Clarín.
En la misiva que han hecho llegar al nuevo gestor de RTVE, la mesa subraya que «las corridas son el segundo espectáculo de masas en España, lo que significa un importante activo tradicional, económico y social. Los toros datan del siglo XV, generan anualmente en torno a 2.500 millones de euros y son las bases de las fiestas populares de más de 5.800 municipios».
En la carta también se denuncia que «la atención de RTVE a la información y a la divulgación taurina ha sufrido una alarmante disminución, sin haber obtenido razones objetivas que lo justifiquen. Como mucho se han aducido razones presupuestarias, algo que no parece afectar por igual a otras actividades culturales, recreativas y deportivas».
No podemos anticipar la opinión de Alberto Oliart sobre el tema, pues en su época de ministro se ocupaba de asuntos muy alejados del que ahora tratamos y desconocemos además la evolución de su pensamiento al respecto. Sí sabemos, en cambio, que fue poeta y que su sensibilidad y capacidad creativas le colocan en posición de absoluta comprensión de ciertas realidades cuya gestión y apoyo sólo pueden hacerse desde el conocimiento y la comprensión.
Esperamos fervientemente un cambio de tratamiento de la fiesta nacional en los medios públicos y sobre todo el reconocimiento de que esa realidad es insoslayable por estar inserta en el código cultural del país; aunque a algunos, desde la radicalidad o desde el dandismo, les parezca oportuna su eliminación por decreto.
Gestores taurinos . Ya se sabe, la plaza de toros de Valencia ya tiene gestores para los espectáculos taurinos para las cuatro próximas temporadas. La diputación daba la noticia a través de un comunicado en la tarde del pasado jueves. En el mismo anunciaba la convocatoria para el próximo día 10 de la junta de gobierno que debe ratificar a la UTE formada por Simón Casas Production, Tauro Castellón y Santiago López como adjudicatarios del concurso. De esta forma se ha concretado de forma fehaciente la perversión de todo el proceso.