EFE DUBLÍN (IRLANDA)
Dublín inauguró ayer el segundo puente diseñado para la capital irlandesa por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava y que ha sido bautizado con el nombre del premio Nobel de literatura Samuel Beckett.
La monumental estructura atirantada, de 124 metros de largo, 48 de alto y con forma de arpa irlandesa, unirá, en pleno centro de la ciudad, la orilla sur del río Liffey, por el muelle de Sir John Rogerson's, con la norte, por el muelle de North Wall.
La obra fue encargada al ingeniero y arquitecto valenciano por el Ayuntamiento de Dublín y la Dublin Docklands Development Authority, que desde 1997 trabaja para regenerar la zona portuaria conocida como Los Muelles. En una nota de prensa, Calatrava explica que el objetivo de su diseño es una «invitación abierta» a la unión de las orillas norte y sur del río, «tanto en sentido físico como simbólico», lo que contribuirá a mejorar las comunicaciones entre ambas zonas y aliviar los problemas de tráfico de la capital.
Es el segundo hito diseñado por Calatrava para Dublín, 5 años después de la inauguración del puente de James Joyce, situado frente a la estación de Heuston y la cervecera Guinness. El Samuel Beckett Bridge presenta una estructura atirantada con un único pilón inclinado y curvado que se alza 40 metros sobre el nivel del mar y será capaz de rotar sobre su eje en un ángulo de 90 grados para facilitar el tráfico marítimo.