Los padres que organizaron un montaje haciendo creer que su hijo de seis años voló a la deriva en un globo aerostático casero para hacerse famosos recibieron ayer penas de cárcel seguidas de cuatro años de libertad condicional, durante los que no podrán obtener ingresos contando su "proeza". Richard Heene fue condenado a 90 días de cárcel, mientras que su esposa, Mayumi, recibió una pena de 20 días, que cumplirá después para que sus tres hijos no queden desatendidos. Con lágrimas y palabras de disculpas Heene escuchó la sentencia No obstante, el juez autorizó que Heene pase un mes en prisión y cumpla el resto de la pena en un régimen de libertad vigilada que le permita reincorporarse al trabajo e ir a la cárcel sólo a dormir. Los Heene tendrán que pagar además una multa para cubrir los gastos del operativo de rescate, que se han estimado en unos 46.000 dólares. efe washington