C. A. VALENCIA
¿Qué tienen en común Walter Riso y Epicuro? Aparentemente, no demasiado. Pero las apariencias, engañan. Walter Riso nació en Nápoles hacia la mitad del siglo XX, es psicólogo clínico, catedrático universitario y autor de una amplia biblioteca de divulgación científica cuyos títulos han vendido más de dos millones de ejemplares.
Epicuro vivió en la Grecia helenística, entre los siglos IV y III a J.C y decidió estudiar filosofía porque sus maestros no pudieron explicarle cuál era el principio de las cosas. El filósofo decía: "Nacemos una vez, pues no es posible nacer dos veces, y no es posible vivir eternamente; pero tú, no siendo dueño de tu futuro, intentas postergar tu felicidad. De este modo, la vida se consume en una espera inútil y la muerte nos sorprende sin haber podido disfrutar de la tranquilidad".
Walter Riso, casi veinticinco siglos más tarde, resume la idea de Epicuro: mientras se espera vivir, dice Riso, la vida pasa. Las apariencias, engañan: Riso y Epicuro tienen mucho en común.
Y es que, Walter Riso ha decidido recuperar a los filósofos clásicos para "promover estilos de vida más saludables, que nos ayuden a ser más felices, a disfrutar más de la vida", explica. El resultado se titula El camino de los sabios, publicado por Planeta/Zenith, y trata de "retomar algunos principios de la sabiduría clásica porque los filósofos aportan algo muy especial: el arte de saber vivir".
Ser feliz aun con problemas
En El camino de los sabios Riso invita a los lectores a reflexionar sobre sí mismos y a elegir conscientemente una opción existencial que les lleve a una vida mejor, más plena y feliz . "La felicidad", dice el autor, "no está en resolver los problemas sino en tratar de hacerlo".
Para ayudar en esta reflexión, ha dividido el libro en dos partes. La primera, "Vivir con sabiduría", detalla los cinco principios generales de la filosofía clásica. En la segunda analiza a cuatro grandes filósofos -Sócrates, Diógenes, Epícteto y el mencionado Epicuro- para que el lector pueda aplicar su sabiduría. "Sócrates nos conduce por el camino en el que se reafirma nuestra condición humana, oponiéndose a la ignorancia de uno mismo".
"Epicuro nos lleva a través del camino de la sensualidad para lograr una vida más atractiva y gozosa, oponiéndose al sufrimiento inútil. Diógenes nos enseña a transitar por el camino del libre pensador y a tomar la naturaleza como modelo. Y Epícteto nos abre el camino de la razón correcta y libre de distorsiones", resume.
Riso afirma que no publicó este libro "pensando en la crisis económica". "Pero es innegable que puede servir para darle la vuelta a una situación problemática. Tengo pacientes que han sufrido reveses y me dicen que han redescubierto a su esposa o que pasan más tiempo con sus hijos. No voy a dar las claves para salir de la crisis, pero la filosofía puede enseñar a ver el lado positivo de algo que es negativo".
Para Riso, existen tres problemas principales: uno es encontrar la paz interior, la tranquilidad, "la ataraxia, como llamaban los antiguos"; el segundo punto es la autosuficiencia, "hacerte cargo de ti mismo, principalmente el desapego, no desear lo que no tienes, solamente lo que tienes" y el tercero es un sentido de "pertenencia con el cosmos, sentirse partícipe con el universo".
Walter Riso afirma que no publicó este libro "pensando en la crisis económica, sino todo lo contrario". "Hace mucho que trabajo en este libro, pero es innegable que puede servir para darle la vuelta a una situación problemática. Obviamente no hablo de problemas para comer, pero sí de otras consecuencias de la crisis económica. Tengo pacientes que han sufrido reveses y me dicen que han redescubierto a su esposa o que pasan más tiempo con sus hijos. En este libro no voy a dar las claves para salir de la crisis, pero la filosofía puede enseñar a ver el lado positivo de algo que es negativo".
Quizá se pregunten cómo. Séneca les dará una respuesta: "¿Quieres saber hasta qué punto tú y yo no le damos el mismo valor a las riquezas? En mí ocupan algún lugar; en ti, el más alto. En suma, las riquezas son mías; tú eres de las riquezas".