NURIA VICEDO COPENHAGUE/EFE
La justicia danesa puso ayer en libertad con cargos, tras 20 días en prisión preventiva, al director de Greenpeace en España, Juan López de Uralde, y a otros tres activistas de la organización ecologista que fueron detenidos durante la Cumbre del Cambio Climático de Copenhague.
Una treintena de personas, entre miembros de Greenpeace y familiares, recibieron a los cuatro activistas con aplausos y vítores a las puertas de la cárcel.
La policía detuvo a López de Uralde el pasado de diciembre después de que se colaran y sacaran una pancarta de protesta en la cena de gala que la Reina de Dinamarca ofreció a los líderes mundiales.
López de Uralde y sus tres compañeros -la sueca Nora Christiansen, el suizo Christian Schmutz y el holandés Joris Thijssen- declinaron hacer declaraciones al abandonar la cárcel y se dirigieron a una fiesta de bienvenida a bordo del Rainbow Warrior, buque insignia de la entidad.
Tras abrazarse a algunos compañeros, el director de Greenpeace en España pudo comunicarse por teléfono con su esposa: "Koro, ya está, ya está".
"Lo estamos celebrando con cava. Nos están informando de lo que ha ocurrido en el exterior en estos días", decía poco después telefónicamente López de Uralde a algunos medios de comunicación españoles. "La dureza con que nos han tratado nos resulta del todo incomprensible", añadía.
Según el activista español,han tenido "un trato dispensado por gente buena en un sistema malo". "Las cosas no funcionan así. No se puede detener a la gente, tenerla 20 días encerrada e incomunicada y decir luego que quedan libres porque sí". López de Uralde reiteró su incomprensión por lo sucedido: "No nos podemos explicar que una protesta pacífica, una más de las muchas que organiza Grenpeace, haya tenido una respuesta tan desproporcionada".
La puesta en libertad se adelantó en un día a la fecha tope para ponerlos a disposición judicial, prevista para hoy. Esta queda cancelada y deben esperar al juicio.