SUSANA GOLF VALENCIA
Gonzalo Miró nació el 13 de febrero de 1981 con un cierto nivel de popularidad bajo el brazo. Su madre, Pilar Miró, era una de las cineastas más reconocidas de España y su nombre llenó páginas y páginas por su gestión al frente de RTVE. Además, en los años de la transición, Gonzalo vino al mundo sin padre conocido. Se crió entre platós y flashes y correteando por la Moncloa y la Zarzuela. Pero han sido sus relaciones amorosas con mujeres más famosas que él -pocas, pero muy señaladas, sobre todo la que mantuvo con la duquesa de Montoro- la que han apuntalado como personaje de la vida social, habitual en las fiestas y las portadas de la prensa rosa.
Gonzalo Miró no ha cumplido los treinta y ya tiene agente. Solo desde los 16 años -aunque con Felipe González como tutor- empezó carreras que no concluyó (Políticas, Periodismo...) y se trasladó un par de años a Nueva York para estudiar en una academia de cine. Por aquel entonces ya había comenzado a salir con Eugenia Martínez de Irujo, separada del torero Fran Rivera y trece años mayor que él.
No era su primera relación con una famosa. Antes, estuvo con la actriz Natalia Verbeke y ya posaba con ella en los photocall. Sus amores con la hija de la duquesa de Alba, un indiscutible número uno de la prensa del corazón, duraron cuatro años y estuvieron plagados de viajes, rupturas y reconciliaciones. A su regreso a España tras la aventura americana, Gonzalo Miró "fichó" por Cuatro, donde trabajó de 2006 a 2009 en Las Mañanas de Concha García Campoy. Decía que quería demostrar que no era un "hijo de mamá" y que se ganaba el sueldo.
Pero sus ingresos empezaron a crecer gracias a los posados para las revistas (portada en Men's HealthSanghay), la asistencia a eventos, los contratos publicitarios e incluso los trabajos eventuales como modelo. Se mueve con comodidad y soltura en el famoseo profesional, a pesar de que ha mantenido diversos contenciosos en defensa de su vida personal (como por las especulaciones acerca de la identidad de su padre) y ha mostrado cierto desdén por los programas de cotilleo. Tras romper definitivamente con Eugenia-la duquesa de Alba siempre mostró rechazo por este noviazgo- Gonzalo Miró ha empezado el año descabalgado de Las Mañanas pero incorporado como colaborador al área de Deportes de Cuatro y ha apuntalado su presencia en las revistas gracias a una nueva relación con la cantante Amaia Montero.
Gonzalo Miró vive en un adosado en las afueras de Madrid, es forofo del Atlético de Madrid y militante socialista, va al psiquiatra desde los 18 años y no tiene -así lo confiesa- una vocación definida. Ahora quizá pruebe suerte como actor.