S. GOLF VALENCIA
El año ha comenzado con curvas. Varias publicaciones de moda han coincidido en reaccionar a la delgadez que dominaba los "cast" de modelos apostando por mujeres de formas reales e incluso de tallas grandes. Lo último, el número especial de la prestigiosa revista estadounidense V Magazine, The size issue (cuestión de talla), toda una declaración de principios. En ella, hasta Karl Lagerfeld, uno de los máximos apologistas de la languidez sobre la pasarela, toma como musa a Miss Dirty Martini, la "antivedette" del momento.
El año pasado, Laia enfrentaba tallas extra con mini; la alemana Briggite anunciaba que, a partir de 2010, trabajaría con mujeres reales y no modelos profesionales y, en noviembre, Glamour fotografió a modelos XXL, con Lizzie Miller (82 kilos) sin ropa en portada. Además, en Francia se abría el debate contra el Photoshop. ¿Qué está cambiando? Hay quien piensa que se trata de pura estrategia comercial y esta apuesta tiene detractores.
Pero lo cierto es que una de las mujeres más de moda, Beyoncé, triunfa, además de por su baile y su voz, por sus formas rotundas; la firma italiana Elena Miró, especializada en tallas grandes, ocupa su lugar en el Olimpo de la moda de Milán y modelos como Crystal Renn son reclamadas por los grandes diseñadores, como Jean Paul Gaultier.
¿Quién es Crystal Renn? En el libro Hungry (Hambre) ella misma contó sus duros años de dietas estrictas. Hasta que se cansó, empezó a comer y, con 75 kilos y una talla L, fue cuando empezó a atraer de verdad la atención de las revistas y las pasarelas.
En el número de V Magazine, llama la atención la participación de Lagerfeld, que siempre se había manifestado, de forma políticamente incorrecta, en contra de las curvas. Él mismo perdió 40 kilos. A Coco Chanel -la firma que ahora dirige el kaiser- se atribuye la frase "nunca se es lo suficientemente joven, ni lo suficientemente rica ni se está lo suficientemente delgada". Pero las cosas han cambiado.