REGINA LAGUNA
James Bond se lo perdió. Pero, de haber estado ayer en el Mercado Central de Valencia, no habría dejado escapar el nuevo cuatro puertas de Aston Martin, el segundo modelo en 70 años. La marca británica eligió la capital valenciana para la presentación mundial del "Rapide", una berlina familiar que, no obstante, abre sus fauces para devorar el asfalto a 303 kilómetros por hora. Sin complejos.
El "Rapide" sigue en su línea de pura sangre deportivo, pero incorpora dos puertas traseras en una berlina que abre la puerta a la familia. Que no teman sus incondicionales: el exterior mantiene su línea agresiva.
Sobre una tarima, el "Rapide" exhibe en Valencia su singularidad hasta el próximo 18 de febrero. Un coche a la carta en el que todo es lo que parece. Fabricado por encargo, el cliente podrá elegir la tapicería, el color y elementos personalizados, casi artesanales. Su jefe de diseño, Marek Reichamn, hace posible este traje a medida.
Lujo y confort se dan la mano en un deportivo de siempre cuya novedad son los dos asientos traseros. Fabricado en aluminio, magnesio y composite, pensaríamos que se trata de una nave espacial aunque la participación de robots en su construcción es mínima, sólo en el chásis. El interior no se queda atrás, con sonido de mil vatios desarrollado por Bang & Olufsen y con iPod incorporado.
Para los entendidos, algunos datos técnicos: motor V12 con 48 válvulas, 5,9 litros de cilindrada y 470 caballos de potencia. Velocidad punta de 303 km/h y una aceleración de 0 a 100 en 5,3 segundos. Cambio electrónico de 6 velocidades Touchtronic 2.
Se espera una producción de 1.500 a 2.000 vehículos en todo el mundo, de los que el 30% se venderán en Europa. Para los interesados: el precio ronda los 200.000 euros. ¿Quién dijo crisis?