OTR/PRESS/E.PRESS MADRID
El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid acordó ayer iniciar de oficio la tramitación de un expediente para la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de la Fiesta de los Toros, ateniéndose a lo establecido en la Ley de Patrimonio Histórico, que contempla la posibilidad de otorgar esta calificación a "hechos culturales de especial relevancia y significación". La presidente de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, declaró que los toros "son un arte que merece la pena declarar como bien de Interés Cultural para que están bien protegidos".
Esta decisión del Gobierno madrileño se produce en pleno debate por la prohibición de los toros en Cataluña. De este modo, la Comunidad de Madrid deja claro su interés por la defensa de la fiesta nacional. Según fuentes de la Comunidad de Madrid, la Dirección General de Patrimonio incoará el expediente a lo largo de este mes y desde el inicio de la tramitación la fiesta quedará protegida.
Esperanza Aguirre aseguró ayer que "los toros son un arte que merece la pena declarar como Bien de Interés Cultural para que estén bien protegidos", puesto que "no sólo los monumentos o museos deben protegerse, sino también los bienes inmateriales". Aguirre insistió en que "a nadie le puede extrañar" que Madrid haya declarado la Fiesta de los Toros como BIC porque "la cultura taurina es algo que desde tiempo inmemorial está en la cultura española y mediterránea". "No hay más que ver que desde Goya, Picasso, García Lorca, y fuera de nuestra cultura, Hemingway y Orson Wells. Todos ellos se han ocupado de los toros como arte porque es un bien cultural a proteger", recalcó.
Ecologistas, verdes y antitaurinos tildaron de "pataleta demagógica" y "retroceso" la decisión de la Comunidad de Madrid y acusaron a Aguirre de querer politizar un asunto aprovechando el debate que desarrolla actualmente el Parlamento catalán.
Rechazo al símil de la ablación
Por otra parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, y la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, coincidieron ayer en rechazar la comparación que hizo el miércoles ante el Parlamento de Cataluña el filósofo Jesús Mosterín entre las corridas de toros y otras tradiciones como la ablación del clítoris en África o el maltrato a las mujeres.
Un catedrático ve la lidia jurídicamente inadmisible
El catedrático de Filosofía del Derecho Francisco Javier de Lucas aseguró ayer que el daño que se causa a los toros bravos en las corridas "es inadmisible" desde un punto de vista de jerarquía jurídica, y sin negar que esta tradición pueda ser considerada cultura o arte, la calificó también de tortura. De Lucas manifestó, ante la comisión del Parlamento catalán que debate la solicitud de prohibición de las corridas de toros en Cataluña, que la ley autonómica de protección de defensa de los animales no puede mantener la actual excepción que posibilita las corridas por el daño "injustificable" que padecen los toros durante la lidia.