ANA RAMIL
Su presencia en una fiesta garantiza lleno en el local. Ellos lo saben y por eso cada vez más famosos se ganan un sobresueldo gracias a bolos en discotecas o pubs, en donde lo único que tienen que hacer es dirigirse al público, bailar y firmar autógrafos. Lo que se ha convertido en una verdadera profesión para los famosos temporales —aquellos cuya fama no va más allá de unos meses tras su presencia en un reality— no ha dejado de atraer también a presentadores y actores. Poner un famoso en su fiesta es algo sencillo aunque las tarifas varían en función del personaje elegido o la fecha del evento. El caché actual de un famoso promedio (sin recurrir a cantantes o presentadores de renombre) oscila entre los 1.000 y los 7.000 euros, según varias agencias de contratación de artistas.
El primer puesto de este original pódium lo comparten dos actores que arrastran seguidores por sus dotes de interpretación, pero también por su atractivo físico: la valenciana Carolina Cerezuela y Maxi Iglesias, quienes cobran 7.000 euros por asistir a una fiesta. Cerezuela hace años que es una asidua de las revistas del corazón por su relación con el tenista Carlos Moyá. El público adolescente es un filón y por eso se busca a los protagonistas de Física o Química o de El Internado.
Los que más se prodigan en los bolos, aunque con cachés más bajos, son los participantes de realities al finalizar el programa —Gran Hermano, Mujeres y Hombres y viceversa, etc—. Pero no sólo la televisión da derecho a pedir miles de euros por acudir a una fiesta. Junto a quienes tienen una profesión reconocida se encuentran aquellos cuya fama responde únicamente a que son hijos, parejas o ex novios de algún personaje conocido. Lejos de estar menos valorados, muchos de ellos aparecen entre los famosos con mayor caché. Pertenecer a una saga de artistas también es un pasaporte seguro. Julio José Iglesias, el hijo de Julio Iglesias e Isabel Preyler, cobra 5.000 euros por firmar autógrafos.
La actualidad manda, pero hay quien parece no pasar de moda. Es el caso de Rappel, el popular adivino que cobra 2.500 euros por fiesta, o Andrés Pajares, el polémico actor, cuya presencia obliga a desembolsar unos 6.000 euros. Como en la bolsa, la cotización de un famoso es variable. El caché sube o baja en función de la polémica que suscite y de su actualidad.
Pipi Estrada
Míriam Sánchez cobra más que él. Que la ex actriz porno baile en una fiesta sale por 3.000 euros, mientras el comentarista deportivo debe conformarse con 1.800.
Darek. Del anonimato a la popularidad
El modelo polaco, que saltó a las revistas por su relación con Ana Obregón, es uno de los que más se cotizan: 6.000 euros.
Arturo y «sus chicas»
Según el juego dado en el «reality». Los grandeshermanos están en 1.000-1.500 euros; el más polémico, Arturo, sube a 2.800. Sus conquistas, Indhira y Tatiana, 2.000.
Kiko Rivera.
«Pincha» música. Su único oficio conocido es el de pinchar música en fiestas discotequeras, labor por la que cobra 5.000 euros la sesión.
Rafa Mora. El valenciano de mujeres y hombres
Sacar rendimiento a la televisión. El que mayor rendimiento ha sacado de Mujeres y hombres y viceversa es el tronista Rafa Mora, que cobra los bolos a 2.500 euros.