IGNACIO GARCÍA CAMPOS
?Pocas fueron las personalidades que decidieron perderse la corrida del vigésimo aniversario de Enrique Ponce como matador de toros. Todo un lujo para esta tierra tan necesitada de acontecimientos con los que resucitar el espíritu patrio. Si no que se lo digan a Jorge Alarte, secretario general del PSPV, que asistió a la corrida en una contrabarrera del tres acompañado por Salvador Broseta, secretario general del PSPV de la ciudad de Valencia, Carmen Martínez, su homónima en la provincia, y Rafael Rubio, portavoz de los socialistas en la Diputación. El caso es que, mediado el festejo, un espectador soltó un sonoro "viva España" que sorprendió por dos veces al "apurado" secretario general de los socialistas valencianos, que no debe estar muy acostumbrado a estas exaltaciones nacionales porque miraba desconcertado a su derecha con media sonrisa de compromiso.
Barrera de privilegio
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, asistió al magno acontecimiento acompañada de Isabel Bas y las conselleras de Bienestar Social y Cultura, Angélica Such y Trinidad Miró, respectivamente. Con tanto clave por medio parecían el flower-power del cap i casal.
Juicios tengas y los ganes
Justo detrás de la alcaldesa, Fernando de Rosa, vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial asistía atento al espectáculo. No lejos de allí, en su contrabarrera del 5, don Mariano Tomás Benítez, ilustre magistrado y aficionado a los toros. Un poco más lejos, Juan Luis de la Rúa, presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.
Más conselleres que cabían
En el callejón se pudo ver a Gerardo Camps, "vice" de la Generalitat, acompañado de otro conseller: Serafín Castellano. En otro burladero, otro "vice", Juan Cotino, tampoco perdía detalle. Manuel Cervera, de Sanidad, tampoco quiso perdérselo. Tampoco Miguel Domíngez, ni Rafa Ripoll. Ni, por supuesto, José Miguel Barranca, alcalde de Castelló de Rugat, buen aficionado a los toros.