I. García Campos valencia
Pocos políticos repitieron el día después del aniversario poncista. Raro, porque un 17 de marzo es cita obligada para los barandas que gustan de ser vistos. Ayer era un día extraño y eso lo huelen ellos a varios kilómetros de distancia. Extraño por el cartel, el frío, el Digital Plus o lo que sea, pero lo cierto es que la plaza no se llenó como acostumbra por estas fechas y eso está cincelado en la agenda del profesional de las ocasiones manifiestas de ser visto y comentado. Sólo te la saltas si existen motivos para la sospecha. Y ayer, parece ser que los había.
Extraña pareja. En el callejón, justo debajo de las barreras de la dipu, se situaron Serafín Castellanos y Santiago Grisolía, con su look rockero. Le falta la Harley. Charlaron bastante, no se sabe si de toros, de bienes de interés cultural, o de lo vacía que estaba la plaza. Queda descartado que los temas fueran el genoma humano o el parany.
Amigos para siempre. Dos viejos conocidos de la afición del coso de la calle Xàtiva son Antonio Asunción y Enrique Múgica. El Defensor del Pueblo nos honra con su presencia cada tarde que sus obligaciones se lo permiten, lo cual es de agradecer ahora que ser taurino se está convirtiendo en una afición de riesgo.
Profesionales en el callejón. El que pasó ayer como un rayo por la plaza fue Arturo Macías, con unas gafas de sol marca ACME; es decir: explosivas, por ser suaves. El torero mejicano visitó la enfermería para que le quitaran los puntos de sutura de la cornada recibida el sábado pasado en este mismo escenario. Le dio tiempo a ver el primer toro de El Cid y desa-pareció a toda prisa camino de Sevilla donde tiene anunciado su próximo compromiso profesional ante los toros de Palha. Quienes siguieron la corrida entera de los alcurrucenes fueron Fernando Domecq -ganadero de Zalduendo- y Curro Vázquez, apoderado de Morante y Cayetano que debutan hoy en la feria. ¡Suerte esta tarde, maestro!
Genio y figura. Quien no falla nunca es Curro Cano. Siempre dispuesto con su Laika y triunfando con su flamante libro Mitos de Cano de los editores José Manuel Romeu, padre e hijo.