ENRIQUE AMAT VALENCIA
Ficha
Tres cuartos de entrada en mañana algo lluviosa. Toros de San Pelayo, de correcta presentación y, aunque mansearon, resultaron nobles y colaboradores. Antonio Domecq, silencio tras aviso. Rui Fernández, dos orejas. Álvaro Montes, saludos. Sergio Galán, oreja. Leonardo Hernández, oreja. Manuel Lupi, oreja. Presidió Francisco Peris, complaciente. Pesos de los toros por orden de lidia: 591, 525, 501, 475, 504 y 519 kilos.
La corrida de rejones se celebró con un ambiente húmedo y desapacible aunque concitó un elevadísimo número de aficionados.
El encierro de San Pelayo dio un juego más que notable. Aunque todos mansearon de salida y algunos buscaron el abrigo de las tablas, resultaron nobles, dejaron llegar y persiguieron las cabalgaduras con celo y sin desmayo.
Antonio Domecq cumplió con suficiencia y buena monta, en la línea de la compostura y sobresaliendo al clavar a dos manos.
Rui Fernández, muy temperamental y algo acelerado, prodigó piruetas, requiebros y balanceos en un labor muy vistosa.
Álvaro Montes recibió a porta gayola con la garrocha al tercero. Errático al clavar, se equivocó al colocar tres rejones de castigo y su actuación resultó más comunicativa que de fondo.
Sergio Galán dejó llegar mucho y pisó terrenos de cercanías en una faena en la que templó mucho.
Leonardo Hernández exhibió una monta de gran pureza. Firmó lo mejor de la mañana y anduvo pleno de poderío y exposición.
Y Manuel Lupi mostró ortodoxia y corrección, exhibiendo buen concepto aunque cierta frialdad.