Ángel Martín
Entre monólogo y monólogo, Ángel Martín atiende a Levante-EMV. Sufre afonía, lo que le ha obligado a salir a escena con una taza de té con miel en la mano. Asegura que lo de su baja estatura es un mito, "en realidad mido cerca de 2,10, iba para jugador de básquet". Pero estudió piano e interpretación y se acabó dedicando al humor. Como guionista (los agudos diálogos de Sole en Siete vidas eran suyos), en la pequeña pantalla (es el azote de los programas del corazón) y sobre las tablas. Hoy actúa en el Teatro del Ateneo de Valencia.