Conventos
Religión. Dijo San Pablo: quien no trabaje que no coma. Y algunas monjas valencianas lo han asumido al pie de la letra. De los 32 conventos de clausura que existen en la diócesis, en media docena se trabaja a destajo. Cerámica, encuadernaciones, hostias, bordados por ordenador, belenes… todo sirve para estas trabajadoras autónomas que luchan por autofinanciarse y no ser, dicen, «parásitos sociales».