Ya están en la calle los carteles de Fallas y la Magdalena. Dos ciclos que, por mor del calendario gregoriano, en esta ocasión se solaparán totalmente en sus fechas de celebración: ambos coincidirán entre los días 11 al 19 de marzo. Con ello perderán los empresarios, que no podrán contar con la asistencia de aficionados de la ciudad vecina, y también el público, que no tendrá la oportunidad de presenciar las dos ferias. No es la primera vez que esto sucede ni será la última, pero sería conveniente tratar de buscar alguna solución para el futuro.
En Valencia, donde la feria se presentará oficialmente el próximo martes, el serial se ha visto muy condicionado en su elaboración por el tema de los derechos de imagen. Un serial de complicado remate, que resulta en su conjunto tan atípico como desigual. Y, aun teniendo por buena la excusa de las dificultades que ha habido para cerrarla, su contenido ha levantado las protestas de las asociaciones de aficionados y abonados, disconformes con lo que en el abono se ofrece. Y acusan que se ha aprovechado todo el revuelo que se ha formado para cerrar unos carteles de escaso fuste.
Faltan en los mismos espadas como Morante, Perera, El Juli y Cayetano, y para un gran sector de la afición sobran otros muchos, que parecen haberse colado en la feria de rondón. Uno de las características de la programación es el elevadísimo número de debutantes en esta plaza. Unos con más motivos que otros. Cierto aliciente presentan los casos de Diego Urdiales y David Mora, si bien se les ha anunciado en un día como el 18, tradicionalmente reservado a una terna de mayor relumbrón. Y hacen lo propio Thomas Duffau, Diego Silveti, Jiménez Fortes y el veterano Javier Castaño. Todo un récord que se antoja algo excesivo.
Estarán, eso sí, Enrique Ponce, único torero que hace doblete, Juan José Padilla tras su grave percance, y no faltan espadas como Manzanares, Talavante, Castella, El Cid y Daniel Luque, si bien algunas presencias tienen menor justificación, casos de los archiconocidos Matías Tejela, El Cordobés, Paquirri, la de Juan Bautista en mayo y de algunos debutantes. Por lo que respecta a valencianos, se anuncia a los matadores José Calvo y David Esteve y a los novilleros Pascual Javier y Román. En el olvido ha quedado Tomás Sánchez, quien se ganó la repetición el año pasado y que, visto lo visto, merecía un puesto.
Saliendo al paso de las críticas, Simón Casas ha valorado la feria: «He montado los carteles soportando una enorme presión. Estoy satisfecho, porque dentro de las circunstancias he logrado conjuntar carteles interesantes y rematados. En el plano ganadero, destaco las corridas de Adolfo Martín, Alcurrucén y FuenteYmbro. El cartel de espadas mediáticos estará muy visto, pero tiene su público. En otro se busca la renovación y cerramos con cuatro carteles de lo más rematados: la reaparición de Padilla en una plaza de primera, Manzanares y Talavante, dos tardes de Ponce. No faltan Castella, Saldívar y Luque, que es un valor emergente a punto de cuajar y El Cid, que triunfó el año pasado en Valencia. Es una feria con mucho contenido e interés».
En cuanto a Castelló, los ausentes del G10 son los mismos que en Valencia, además de Talavante y Manzanares, éste por sus exageradas pretensiones económicas. Por lo demás, y a pesar de las ausencias de figuras, se ofertan unos carteles con imaginación. Dentro del abono, destaca un conjunto de tres espectáculos anunciado como «Desafío Ganadero», consistente en el enfrentamiento de tres hierros emblemáticos como son los de Miura, Victorino Martín y Celestino Cuadri las tardes de los días 17 al 19 de marzo. Y otro aliciente es la vuelta de Enrique Ponce a Castelló, donde el de Chiva no hacía el paseíllo desde la temporada 2004.
En la presentación del ciclo, el empresario Enrique Patón, hizo una lúcida reflexión en relación con la ausencia de las figuras: «Algunos parece que no se han enterado de que hay crisis, y han subido exageradamente sus pretensiones. Y encima, luego no son capaces de generar ingresos que las justifiquen, por lo que se han quedado fuera. Y no pasa nada. Además, el público me demandaba un enfoque más torista y es lo que he ofrecido».