Efe, Madrid
La primera edición del Telediario de TVE de ayer, que comenzó a las 15.00 horas, fue suspendida cuando llevaba 14 minutos por la «toma por la fuerza» del estudio, según la dirección, extremo este que fue negado por los sindicatos.
La presentadora Ana Blanco, en el minuto 14, dio por concluido el informativo, que ya se iba a recortar parcialmente por la huelga, y manifestó que no era posible proseguir con esta emisión. En una nota de la dirección calificaba ayer de «lamentable e indignante» la toma del estudio, y pedía disculpas a los espectadores.
La nota añadía que el informativo no se había podido terminar hoy con normalidad «por la violencia ejercida por un grupo de trabajadores que han ocupado el estudio y han impedido que se ejerciera el elemental derecho a la libertad de información».
«Esta Dirección, que tiene a gala haber consolidado por primera vez en la historia la independencia y la pluralidad en los informativos de RTVE, siente vergüenza ajena por los hechos acaecidos hoy en Torrespaña», señalaba el comunicado.
La dirección de RTVE recordaba que «también por primera vez en la historia, RTVE había ofrecido al comité de huelga la reducción del tiempo dedicado a los informativos», que se había aplicado durantela madrugada del miércoles y la mañana de ayer, tanto en RNE y TVE".
Los servicios mínimos aplicados ayer-el 12,52% de la plantilla- eran los más reducidos establecidos hasta ahora en situación de conflicto en RTVE, finalizaba el comunicado.
Fuentes de los trabajadores explicaron a EFE que cuando el comité de huelga negociaba con el director de los informativos, Fran Llorente, la reducción a la mitad del tiempo del informativo y una explicación de la huelga, pidieron que el acuerdo se firmara, extremo al que no quiso acceder Llorente por negarse a que le impusieran los contenidos del informativo.
Ayer RTVE cifraba en un 63% el seguimiento de la huelga, mientras que los sindicatos subían el porcentaje hasta el 90%.
La huelga debía afectar también a la retransmisión del partido del fútbol entre el barcelona y el Benfica, aunque la señal emitida la facilitaba la UEFA.
El tribunal Supremo, sin embargo, autorizaba ayer la retransmisión , como acontecimiento de interés general y denegaba la impugnación presentada por CCOO, que considera que su emisión colisionaba con el derecho de huelga.
Para el Supremo, quienes defendían la suspensión cautelar del partido no habían explicado las razones por las que lo solicitaban y agregó que no había quedado debidamente explicado en qué medida la efectiva protección del derecho de huelga requería precisamente la suspensión de esa concreta retransmisión.
Asimismo, consideraba que la suspensión de partido causaría unos «perjuicios singularmente gravosos que afectarían de manera específica a personas o entidades determinadas que no son parte de este proceso».