EFE
El objetivo de favorecer los procesos de integración y cohesión social desde el punto de vista educativo "recae, desgraciadamente y casi en solitario, en la escuela pública", refleja textualmente el citado informe, cuyas conclusiones han presentado hoy los responsables del Secretariado Diocesano.
Según éste, uno de cada cuatro nacidos en la provincia de Alicante tiene en uno de sus dos progenitores una persona de nacionalidad extranjera.
"El dato, más allá del alivio que supone para nuestra pobre tasa de natalidad, nos exige adecuar el sistema educativo para dar cabida esta nueva realidad", indica este informe, que ha analizado diversos aspectos de la inmigración en esta provincia.
En términos generales, el estudio valora los avances logrados en la integración familiar y cultural, pero califica de ardua la tarea de la integración social, aquella que permite lograr "una conciencia compartida por nativos e inmigrados de pertenecer a un único grupo, de ser una única comunidad humana residente en un territorio".
Según este informe, este proceso exige a la sociedad de acogida "desprenderse de parte de lo aprendido sobre qué es ser alicantino, qué es ser ciudadano y por dónde pasa el proyecto de futuro de nuestra provincia".
En materia de empleo, el Secretariado Diocesano ha detectado a través del estudio que seis de cada diez extranjeros en edad laboral son trabajadores en economía sumergida, adultos económicamente dependientes o estudiantes, rentistas y prejubilados.