Pepe Sancho
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Fui a ver a
Lilián de Celis
al Teatre El Musical cabanyalero, donde está haciendo breve temporada auspiciada por
Sento Blay
. Tanto a una como a otro les conozco de antiguo, tanto que incluso me enrollan y aparezco junto al fotógrafo
Pineda
como figurante en el escenario, dentro de esa simulación de café-cantante de principios de siglo pasado donde Lilián vierte sus esencias. Y por la cara, claro, porque éramos extras olímpicos. Pero ello me permitió ver de cerca como canta esta mujer, que a sus 68 años está vigente y campante con sus cuplés de siempre que el público coreó. Un buen espectáculo que vimos con los actuantes de espaldas dada nuestra posición formando parte del decorado.
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Y es que Lilián no está sola en su recital. Se acompaña con dos excelentes cantantes líricos: el gran tenor de Castellón Javier Bovea y la tiple valenciana
Sandra Mínguez
, guapa y vistosa y con un perímetro torácico que le permite dar el do de pecho con auténtico esplendor. Ambos interpretan dúos y romanzas de zarzuela conocidos, y todos ellos, acompañados al piano magistralmente por
José Madrid
. La De Celis habló y saludó personalmente a parte del público, y demostró que su calidad artística la vierte también con sus breves monólogos improvisados y con gran sentido del humor.
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Veo a
Pedro Castellanos
en su feudo de La Marcelina, donde siempre que comemos juntos lo damos un repaso a la actualidad valenciana. Pedro se muestra sumamente feliz e ilusionado con ese importantísimo premio institucional que le han otorgado, merecidamente, y que recogerá de manos del
Príncipe Felipe de Borbón
el próximo miércoles en los salones del recinto ferial. Allí estaré.
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Me llena de satisfacción que el torero valenciano
Enrique Ponce
haya sido nombrado académico de la Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Artes de Córdoba. Y admiro lo guapa que luce
Paloma Cuevas
, la estilizada mujer del torero, cuando anda por su tercer mes de embarazo del que será primer hijo del matrimonio que ha cumplido 11 años de casados. Por cierto, ¿por qué no se le ocurrió a nadie hacer algo similar a Ponce en su tierra