OTR Press, Barcelona La juez de Primera Instancia número 5 de Gavà, Barcelona, denegó la custodia compartida al padre de una niña de cuatro años y un niño de ocho puesto que la cojera que sufre se une a la «ya difícil tarea de cuidar a dos niños de esas edades» . Por otra parte, añade la sentencia que la relación entre los padres no es «lo suficientemente fluida como para desarrollar el régimen adecuadamente» . Juan Carlos Castañe, de 46 años, sufre una ligera cojera debido a una poliomelitis que sufrió al nacer, pero que no sólo no le impide llevar una vida normal sino que es uno de los deportistas paralímpicos más importantes, tras conseguir entre 1984 y 1992 seis medallas como nadador internacional en los Juegos Paralímpicos. Castañe ya ha recurrido la sentencia al considerarse discriminado. En lugar de otorgar la custodia compartida, fija un «amplio» régimen de visitas a favor del padre y le obliga a pagar una pensión de 250 euros mensuales para cada niño. Así, sólo podrá disfrutar de los pequeños un día a la semana y fines de semana alternos y una parte de sus vacaciones. Aunque el fallo admite que la discapacidad no le impide trabajar, de hecho tanto el padre como la madre trabajan de administrativos con sueldos y horarios parecidos, sí considera que le dificulta el cuidado de sus hijos.
El propio Castañe señaló que la decisión del juez es algo «que no tiene nombre, ya que la decisión se produce en un momento en que se está luchando por la igualdad de las personas con limitaciones en todos los ámbitos» .