EUROPA PRESS
Esta medida, según este colectivo, está precedida de una iniciativa voluntaria y la persona adoptada es recibida con amor, pero "en este caso la misma fue impuesta por las autoridades franquistas en 1936 y la ciudad no quiere a un dictador como hijo adoptivo".
Además recuerdan que la regulación municipal señala que para conceder la distinción de hijo adoptivo a una persona, ésta debe "destacar por sus cualidades personales y contar con prestigio general por sus méritos en beneficio de la mejora de A Coruña", unos requisitos que "está claro que Franco no reúne".
Por esto consideran "una verguenza" que el Gobierno local haya "rechazado" retirar este título al dictador, y esperan que el nuevo gobierno bipartito "devuelva la dignidad a la ciudad y termine con esta verguenza antes de que acabe el año".