EFE
Carlos Castany, de 30 años, ha explicado que la mujer se mostró "muy agradecida" con él durante el juicio rápido que se celebró ayer en el que Castany declaró como testigo.
"Ella me ha contado que han tenido problemas y que le ha puesto más denuncias", ha declarado Castany.
Según ha relatado el joven, se encontraba en un bar de la avenida Alquenencia de Alzira comprando la cena con un amigo, cuando vieron que en la calle se peleaba una pareja.
"Yo me quedé mirando un poco y le dije que se estuviera quieto, pero el chico no me hizo caso", ha explicado Castany, quien ha añadido que el supuesto agresor "se vino cara a mí" y que se pelearon.
"La chica estaba asustada", ha destacado el joven, ya que el agresor "estaba todo el rato forzándola, intentando subirla al coche",donde había un niño pequeño que, según ha relatado una vecina de la zona, María Parreño, "no tendría más de dos años", pero ella "quería irse y le decía que le pagara un dinero".
Castany ha explicado que el hombre "la cogía del cuello y le daba fuerte", ante lo que "la chica se defendía".
Ha indicado que el agresor "Me pegó un puñetazo pero no me hizo nada", y ha confesado que "luego he pensado que si me saca una navaja, me hubiera podido hacer daño de verdad, pero en el momento no lo pensé".
El joven ha confesado que "esto le podría haber pasado a cualquiera" y considera que lo importante es que "he respetado a una persona" porque el agresor "la soltó".
Una vecina de la zona, María Parreño, ha relatado que el viernes "se oían golpes, insultos y amenazas" y ha explicado que "un vecino llamó a la policía" porque se estaba produciendo "una pelea tremenda".
Parreño ha destacado que acudieron agentes de la Policía Local, "pero no podían con el presunto agresor", que ofrecía mucha resistencia, "agrediendo a la policía e insultándola".
La vecina ha declarado que también acudieron "siete u ocho" agentes de la Policía Nacional "y no podían introducirlo en el coche de policía, por lo que tuvieron que tumbarle en el suelo y esposarle".