Efe, Sevilla
La Audiencia de Sevilla ha absuelto a ocho presuntos traficantes de droga que fueron detenidos en alta mar con unos 2.500 o 3.000 kilos de hachís, ya que su barco se hundió cuando era remolcado a puerto y no se pudo comprobar la cantidad ni pureza de la supuesta droga transportada.
El tribunal deja los diez años de cárcel que pidió el fiscal para cada acusado reducidos a seis meses de prisión impuestos a uno de ellos por intentar huir de la policía cuando lo detuvo el 13 de marzo de 2006 en Dos Hermanas (Sevilla). Explica la sentencia que el Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) abordó el 24 de septiembre de 2005, en aguas internacionales a 70 millas de Larache (Marruecos) la nave, cargada con 80 bultos de unos 35 ó 40 kilos cada uno, lo que hacía un total de entre 2.500 y 3.000 kilos de una sustancia "cuyo olor era semejante al hachís", según los agentes que intervinieron.
Sin embargo, durante el remolque de la nave hacia el puerto de Cádiz, el único motor falló y la bañera de popa empezó a inundarse de agua por el exceso de peso, por lo que los traficantes y agentes tuvieron que saltar al agua, de donde fueron rescatados por una patrullera.