La Guardia Civil ha detenido a tres hombres en Benetússer acusados de utilizar un taller de chapa y pintura como tapadera para otra actividad bien distinta: la distribución de cocaína. Los agentes inspeccionaron el establecimiento la semana pasada, después de una investigación que comenzó ante la sospecha de que quienes trabajaban en el taller de chapistería se dedicaban, además, a la venta de drogas a pequeña escala.
Durante el registro del local, realizado con la autorización del juez de guardia de Catarroja, los agentes se incautaron de dos kilos de cocaína, repartidos en dos paquetes de un kilo cada uno, dos balanzas de precisión y otros útiles de los que se emplean habitualmente para dosificar y distribuir estupefaciente al menudeo.
Además, los guardias civiles encontraron oculto en el taller un revólver del calibre 38, cargado con seis cartuchos, y que será analizado por si ha sido empleado en la comisión de algún delito.