Tapi Carreras, Salt (Girona)
El dueño de una granja en la localidad gerundense de Salt denunció el pasado viernes la violación de una de sus yeguas tras el asalto de la propiedad durante la madrugada anterior. Juan Quesada se fue el jueves por la noche de la granja situada en una zona conocida como Les Deveses, cerrando todas las puertas, ya que había padecido recientemente varios robos. No esperaba que al día siguiente alguien iba a volver a asaltar su negocio, y no sólo para robarle, sino también para violar a uno de sus animales.
El viernes por la mañana, mientras Quesada se acercaba a la finca, ya vio desde lejos que había pasado algo allí durante la noche. La puerta de acceso a la finca estaba rota, la vaya torcida y la cadena de la puerta de madera del establo estaba partida.
En este establo, el granjero tiene un caballo castrado, una potra y una yegua. Quesada observó que este último animal no se movía y cuando se acercó vio que estaba atado por el cuello y las dos patas posteriores. El granjero le levantó la cola y vio esperma que después se comprobó que era humano.
También la potra se mostró nerviosa, posiblemente porque también pudo haber sufrido algún intento de violación, al igual que una perra que se encontraba en la finca. En el interior del establo había varias botellas de cerveza, lo que podría demostrar que el asalto lo cometieron varias personas y que estuvieron bastante tiempo en el interior. Junto a la perra se hallaron restos de sangre que no correspondían a ningún animal de la granja.
El granjero también denunció el robo de una sierra radial y de varios pollos.