EFE BARCELONA
El supuesto instigador del asesinato del director del Centro de Convenciones de Barcelona, Félix Martínez Touriño, muerto de varios tiros el pasado 9 de febrero en Barcelona, pagó cerca de 12.000 euros para que un sicario matara a su jefe, después de que éste descubriera que su empleado se enriquecía ilegalmente a costa de la empresa, pese a su alta remuneración.
Según fuentes cercanas al caso, M. M. B, que pasará hoy disposición judicial, aprovechaba su cargo como jefe de los servicios audiovisuales para hacer negocios por su cuenta a nombre del Centro de Convenciones, con lo que cobraba comisiones ilegales. Cuando Touriño descubrió esta actividad ilegal por parte de su subordinado decidió abordar una reestructuración en el departamento, que habría supuesto con toda probabilidad el cese de M. M. B. Al conocer las intenciones de su jefe, M. M. B. contactó con su hermana, también detenida, que le puso en contacto, a través de su esposo -de origen colombiano-, con el sicario -un delincuente colombiano sin antecedentes como asesino a sueldo-, para que acabara con la vida de Touriño y frustrara así la remodelación.