I. CABANES VALENCIA
Nusrettin Celiq, propietario de un bar en la calle Burgos de Valencia, no se imaginaba como se iba a tomar su despido uno de sus trabajadores. Aunque reconoce que sabía que es "una persona muy violenta, con preparación militar", la reacción de Andrei M. le pilló por sorpresa. "Comenzó a pegarme, me tiro al suelo, pensaba que me mataba", asegura el hostelero.
Para defenderse de su agresor cogió un cuchillo de cocina y un spray de defensa, ya que tras destrozar el local con un taburete, el trabajador había cogido un pincho de kebab y lo blandía como si fuera una espada. "Si suelto el cuchillo me mata", confiesa.
Durante el forcejeo entre ambos, Nusrettin Celiq reconoce que le clavó el arma a su adversario a la altura del hombro. "Estaba muy violento, no había forma de pararlo y ningún cliente se atrevían a enfrentarse a él", añadió.
Los hechos ocurrieron el pasado domingo dentro del local, situado en la calle Burgos de Valencia, cuando el ex empleado acudió a trabajar y el dueño del bar le notificó que estaba despedido, como adelantó Levante-EMV en exclusiva.
El día anterior este mismo trabajador había protagonizado un altercado con una cliente. "Tiró a una mujer de unos 60 años del bar por unas simples monedas", explica Nusrettin, quien añade que acto seguido su empleado se quitó la camisa de trabajo y gritó que estaba harto de "tus mierdas de clientes".
"Al día siguiente se presentó aquí como si tal cosa y le dije que dejara sus cosas y que le preparaba el finiquito". Fue entonces cuando comenzó a destrozar el local y arremetió a golpes contra su ex jefe. Ambos fueron detenidos.