M. PÉREZ/V. CONTRERAS GANDIA/VALENCIA
La Policía Nacional investiga la muerte de un hombre de 44 años cuyo cadáver fue encontrado en un pozo de dos metros de profundidad situado en la pequeña casa de campo que compartía con una mujer. Aunque podría tratarse de una muerte accidental y que el fallecido hubiese caído por sí sólo al pozo, la policía también indaga en el entorno de la víctima.
Los hechos sucedieron en una partida del término de Gandia conocida como "les Folles" en la que se localizan varias casetas de campo abandonadas por sus propietarios y ocupadas actualmente por indigentes, como era el caso de la víctima, la mayoría de ellos procedentes de Europa del Este. A lo largo del día de ayer, la policía habló con otros habitantes de la zona para tratar de averiguar que relación mantenían con el fallecido.
Aunque éste vivía, según varios vecinos, con una mujer en el pequeño inmueble, fue otra persona quien a las 08.00 horas del domingo dio aviso a la policía de la presencia del cadáver en el interior del pozo. La excavación aún tiene agua y el agujero está protegido por un brocal de ladrillo que, en el caso de tratarse de un accidente, la víctima tendría que haber superado para caer en el interior. Tras el aviso, hasta el lugar se acercaron varias patrullas de la Policía Nacional y efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos para sacar el cuerpo sin vida del interior de la poza.
El fallecido es un hombre de 44 años, de origen lituano y domiciliado en Gandia que, según la Policía Local, era "alcohólico crónico" y "vivía de la caridad o de trabajos ocasionales".
La Policía Judicial procedió al levantamiento del cadáver a las 10.15 horas y, posteriormente, fue trasladado hasta el Instituto Anatómico Forense de Valencia para practicarle la autopsia.