EP/S. ESCRIBANO/P. C. ALICANTE
El cadáver de un preso de la cárcel de Fontcalent fue hallado en la mañana del domingo en el interior de uno de los aseos con diversos cortes en el el cuerpo y fuertes contusiones en el rostro y la cabeza, según confirmaron a este diario fuentes próximas al caso, quienes indicaron que otro interno, de 24 años, confesó ser el autor de la agresión. Ambos eran reos de primer grado y cumplían condena por delitos cometidos en otras provincias en el módulo cuatro de la prisión, el destinado a los reclusos peligrosos.
La agresión mortal estuvo precedida por una pelea entre el ahora fallecido y dos presos más, uno de los cuales ya ha reconocido su participación en este suceso, según han informado hoy fuentes de la central sindical UGT.
En la reyerta al menos uno de los dos presuntos agresores utilizó "una cuchilla o pincho" y golpeó varias veces al ahora fallecido, cuyo rostro, según las citadas fuentes, quedó desfigurado.
"Cuando llegaron los funcionarios ya no pudieron hacer nada" por salvarle la vida, ha manifestado a EFE el delegado de Prisiones de UGT-Alicante, Jose Luis Guerrero.
Los hechos sucedieron mientras algunos internos se encontraban en el patio. Desde la prisión señalaron que nadie se enteró de lo que en esos momentos sucedía en uno de los baños, donde poco después fue hallado el cadáver de uno de los reclusos, de 30 años, que se encontraba cumpliendo condena por un robo violento.
Cortes en el cuello
El cuerpo presentaba diversos cortes realizados con una cuchilla de afeitar, alguno de ellos en el cuello, según indicaron fuentes cercanas a la investigación. Sin embargo, las causas de la muerte podrían ser los numerosos golpes que presentaba por el cuerpo, sobre todo en el rostro y en la cabeza, apuntaron estas fuentes.
Las mismas fuentes añadieron que la Policía se encuentra a la espera de que la autopsia que le practiquen esclarezca cuál fue la causa del fallecimiento. Sobre las dos de la tarde se desplazó hasta la prisión una comisión judicial para practicar el levantamiento del cadáver.
Fuentes de la prisión señalan que los funcionarios no tenían constancia de que entre ambos existiera una enemistad o hubiese surgido algún conflicto reciente. Resaltan que nadie pudo presenciar la agresión, pero que el presunto homicida, un reo que cumplía una pena de seis años por un delito de lesiones, reconoció los hechos. De esta forma, aunque no han trascendido las causas por las que pudo iniciarse el enfrentamiento, la investigación sigue abierta para determinar los motivos.
Las mismas fuentes de Fontcalent señalaron que, aunque la vigilancia es extrema, los funcionarios no pueden vigilar constantemente a los internos cuando acuden al servicio. Los funcionarios inciden en que no es posible realizar un seguimiento tan exhaustivo debido al hacinamiento de presos.