S. ESCRIBANO ALICANTE
Le había faltado al respeto. Es lo que alegó el preso acusado de matar brutalmente a otro en la prisión de Fontcalent cuando confesó el crimen el mismo domingo, según relataron a este diario fuentes próximas al caso, que señalaron que el agresor se ensañó con su víctima, pues el cadáver del murciano de 30 años fue hallado en un aseo del patio del módulo de presos peligrosos en medio de un charco de sangre y presentaba, además de multitud de golpes que le desfiguraron el rostro, numerosas cuchilladas en la espalda y una profunda en el cuello que le seccionó la yugular.
Efectivos del Cuerpo Nacional de Policía tomaron declaración al supuesto asesino y a otro recluso que pudo ayudarle para cometer el crimen. Los agentes investigan su grado de participación para determinar si se limitó a ayudarle a introducir a la víctima en el cuarto de baño y si presenció la agresión o tuvo parte en ella.
Ambos pasarán a disposición del juez en los próximos días. Fuentes judiciales aseguran que los hechos podrían calificarse como asesinato con alevosía "por la brutalidad y el ensañamiento" con la víctima. Mientras, desde Instituciones Penitenciarias indican que se encuentran a la espera de que la autopsia determine si la muerte se produjo por los golpes o por los profundos cortes, provocados por una cuchilla de afeitar.