AGENCIAS MADRID
El Grupo de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil, ha detenido a un ladrón de guante blanco especializado en el robo de documentos cartográficos de gran valor histórico, acusado de actuar en numerosas bibliotecas españolas con fondos históricos y apoderarse de un total de 67 mapas antiguos de gran valor en el mercado negro. Entre las piezas robadas se encuentran varios planos de Ptolomeo, que datan del Siglo XVI.
El detenido, de nacionalidad húngara, tenía planeada una hoja ruta para continuar sus robos en varias provincias españolas, así como en bibliotecas de Francia y Portugal, según fuentes policiales.
La detención de este hombre, que tenía en su poder documentación falsa de otros países para hacerse con carnés de investigador, se llevó a cabo el pasado viernes en un hotel de Pamplona.
El detenido, especialista en mapas y manuscritos de los siglos XVI y XVII, entraba en las bibliotecas citadas con su carné falso y con un cúter escondido entre la ropa, a veces en dobles fondos, con el que extraía los mapas con cuidado para evitar que sufrieran daños.
La policía le imputa el robo de al menos 67 mapas y documentos cartográficos de gran valor histórico en varias bibliotecas españolas. Pero se sospecha que la lista sea mayor. Además, tenía planeada una ruta para continuar sus robos en otras 28 provincias españolas y del extranjero.
Z. V., de 47 años y nacionalidad húngara, señalaba en un mapa de carreteras las bibliotecas que pensaba "visitar", en un recorrido que había comenzado en el norte de España, y según el cual le faltaban por recorrer una treintena de ciudades, antes de pasar a Portugal -donde planeaba detenerse en Lisboa, Coimbra y Oporto-, a Francia y a Italia, según informó la Guardia Civil.
Las anteriores paradas de esta ruta habían sido seis bibliotecas de Soria, Toledo, Valladolid, Logroño y Pamplona, de las que había sustraído en los últimos cinco meses 67 tratados de geografía de los siglos XVI y XVII, entre los que se encuentran varios mapas de Ptolomeo, de gran valor en el mercado negro.
Todos los documentos robados se encontraron, guardados en carpetas, en una habitación de un hotel de Pamplona donde Z. V. fue detenido el pasado viernes.
El detenido, que no tiene antecedentes penales y se dedicaba a la compraventa de vehículos usados en la República Dominicana, país en que residía, aseguró a los agentes que su intención no era vender los mapas, sino que los quería para su colección personal.
También afirmó que había comenzado esta actividad cuando, al conocer el robo de diez mapas Ptolomeos en la Biblioteca Nacional en agosto de 2007, se dijo que si otro había cometido ya ese delito, "por qué no iba a poder hacerlo él".
Fue entonces cuando comenzó esta serie de robos, en los que utilizaban documentación falsa para obtener pases de investigador en las diferentes bibliotecas que guardaban libros que previamente había localizado en Internet.
Una vez en la sala, desprendía los mapas con ayuda de pequeñas cuchillas que escondía en carteras o fundas de gafas, y los sacaba ocultos en carpetas o en dobles fondos que elaboraba artesanalmente pegando entre sí varios folios para elaborar una especie de sobre.
Acompañado de su pareja
El detenido, que ha ingresado en prisión, viajaba acompañado de su compañera sentimental, de nacionalidad dominicana, que no ha sido detenida porque no hay constancia de que colaborara con él. Según el portavoz de la Guardia Civil, "ella se dedicaba a hacer turismo mientras tanto".
La "Operación Biblión", se inició en marzo de 2008, cuando fue robado en la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo del Escorial un mapa desplegable de un tratado sobre cosmografía y expediciones geográficas que databa de 1537. La Guardia Civil trata ahora de averiguar si el detenido tenía contactos en el extranjero a los que pudiera vender los mapas sustraídos.
El detenido utilizaba documentación falsa
El ladrón localizaba a través de las webs de los archivos y bibliotecas los documentos que le interesaban y accedía a estos centros con documentación de investigador y pasaportes falsos. Entre sus objetos personales, lograba introducir hojas de cúter de pequeño tamaño con las que mutilaba los libros y obtenía los documentos que quería sustraer, que sacaba ocultos en dobles fondos artesanales que él mismo confeccionaba.