V. C. M. VALENCIA
Un hombre de 48 años y vecino de la Pobla de Vallbona falleció el pasado domingo al quedar atrapado en el interior de uno de los tubos de hormigón que forman un vado provisional en el río Turia, a su paso por el término de Riba-roja. Según las fuentes consultadas por este periódico, el fallecido se desplazaba por el río con la ayuda de un trineo flotante e iba equipado con un traje neopreno, ya que iba practicando un deporte conocido como "hidrospeed". La Guardia Civil señaló ayer a Levante-EMV que la muerte de esta persona fue accidental.
Los hechos sucedieron el domingo por la tarde en una zona del río cuyo entorno ha sido rehabilitado recientemente dentro del proyecto del Parque Fluvial del Turia, frente a las urbanizaciones Masía de Traver y Montealcedo.
Se trata de una zona del Túria en la que la profundidad no es excesiva (alrededor de un metro) y en la que aquel día el río iba más crecido de lo habitual por las lluvias caídas durante los días anteriores. En este punto existe un puente de madera para el paso de peatones y ciclistas, pero unos metros más adelante las empresas que trabajan en el proyecto del parque fluvial instalaron un vado para la circulación de sus vehículos formado por tubos de hormigón de menos de un metro de diámetro. El paso del agua por el interior de los tubos sí acrecienta la corriente, principalmente a la salida de los mismos, pero también en la entrada, sobre todo en el fondo del cauce.
Fue justo en este vado donde la víctima perdió la vida. Por razones que todavía se desconocen, el hombre quedó atrapado en el interior. Las fuentes de la investigación consultadas desconocían ayer si se había colocado dentro del conducto de la pasarela por decisión propia o arrastrado por la corriente y luego había quedado atrapado.
Dos vecinos de Masía de Traver que estaban haciendo deporte en la senda que bordea el río se encontraron con una persona que les preguntó si habían visto a un hombre vestido con un traje de neopreno, al que llevaba buscando desde hace dos horas. Al parecer, esta persona esperaba al fallecido río adelante y ante la tardanza, salió a buscarle. Estos dos vecinos le dijeron que no le habían visto y continuaron su marcha, pero apenas un minutos después oyeron al amigo del fallecido pedir auxilio. Acababa de descubrir el trineo acuático de su amigo en la entrada del tubo del vado y un brazo atado a la tabla asomando al exterior. Tal como comprobaron, en el interior estaba el cuerpo del hombre ya fallecido.
"La corriente estuvo a punto de llevarse también a su amigo"
Una de las personas que ayudó a rescatar el cadáver del hombre ahogado en el Turia, recordaba ayer la dificultad del rescate y cómo la corriente a punto estuvo de atrapar al amigo del fallecido. "Cuando vimos al otro hombre que intentaba sacar a su amigo nos tiramos al río. Tenía la mano atada a la tabla y empezamos a estirar, pero estaba encajado. Había entrado con las piernas por delante. Mi cuñado metió el brazo, empujó y el cadáver salió despedido con tal fuerza que la corriente estuvo a punto de llevarse a su amigo. Menos mal que mi cuñado lo aguantó y lo sacó". El cuerpo siguió rio abajo un centenar de metros hasta llegar a un remanso donde la corriente se ralentiza. "Había un hombre pescando y entre los tres hicimos una cadena y cogimos el cadáver. El amigo se quedó en la orilla, estaba hecho polvo". Según les comentó éste a los testigos, el fallecido, que había sido directivo de varias empresas, quería montar un negocio de deportes como el "hidrospeed" en el Turia.