I. CABANES VALENCIA
La relación entre Aurel e Irina ha estado marcada por violentas discusiones, según han atestiguado amigos y vecinos de la pareja. Muchas de estas peleas se iniciaban cuando el marido llegaba a casa en estado ebrio tras beber más de la cuenta. Era entonces cuando, según manifestó Irina en su declaración, su pareja la agredía llegando a propinarle una paliza en más de una ocasión.
En reiteradas ocasiones fue necesaria la presencia de la Guardia Civil y la Policía Local de Real de Montroi, quienes acudían al domicilio alertados por los vecinos. Los agentes detenían al presunto agresor pero cuando éste era puesto a disposición judicial su mujer iba y retiraba la denuncia, por lo que quedaba en libertad y el juez no ordenaba ninguna orden de alejamiento.
De hecho, hace tan sólo un mes el ahora fallecido fue arrestado nuevamente por un delito de violencia contra la mujer, tras agredir presuntamente a su pareja. Sin embargo, Irina fue al día siguiente y retiró la denuncia.
A preguntas del Fiscal, la mujer argumentó que retiró la denuncia "por miedo a no tener dinero para educar a su hijo". La mujer alegó que temía quedarse sola en la calle, ya que su marido era el único que traía dinero a casa, trabajando en el campo, y si éste ingresaba en prisión perdían el sustento económico de la familia. "Pensaba en mi niño", se lamentó la mujer en la sala antes de romper a llorar.
Estos motivos explican el hecho de que Irina no estuviera bajo ningún tipo de protección de mujeres maltratadas.