I. CABANES VALENCIA
"¿Dónde están mis papás, cuando van a volver a casa?", pregunta una y otra vez el pequeño Jonas, ajeno a la tragedia ocurrida en su domicilio de Real de Montroi el pasado domingo por la noche cuando su madre acabó con la vida de su padre, al intentar, supuestamente, defenderse de una agresión de su marido. El hijo de Irina sigue a cargo de sus tíos, quienes han preferido no contarle nada de lo ocurrido, según fuentes próximas a la familia.
Asimismo, el conseller de Bienestar Social, Juan Cotino, aseguró ayer que el hijo de la acusada de un delito de homicidio "posiblemente" viaje a Rumanía donde sus abuelos se harán cargo de su custodia. De hecho, apuntó que "por los trámites que se están llevando a cabo todo parece indicar que la custodia del menor la obtengan sus abuelos que residen en Rumanía".
Irina C., de 32 años y nacionalidad rumana, ingresó en prisión el martes tras prestar declaración ante el magistrado del Juzgado de Instrucción número dos de Picassent, como adelantó ayer Levante-EMV. El juez dictó su ingreso en prisión, sin posibilidad de fianza tras la petición del Ministerio Fiscal, quien vio indicios de intencionalidad en la muerte pese al alegato de la acusada que afirmó que actuó en defensa propia.
Esta decisión se sustenta también en el examen médico forense practicado a la mujer tras su detención, según el cual ésta no presentaba ningún tipo de lesión, por lo que queda descartado que su marido llegara a agredirla la noche del crimen.
No obstante, los antecedentes de malos tratos en el ámbito familiar existentes y el testimonio de algunos de los inquilinos de la vivienda en que sucedieron los hechos podrían ser un atenuante a la hora de dirimir la responsabilidad penal de la acusada.
Según el relato de la detenida, la muerte de su marido fue prácticamente accidental, ya que éste se abalanzó sobre ella cuando ésta esgrimía un cuchillo en las manos. Al percatarse que lo había herido, la mujer soltó el arma y fue corriendo a pedir ayuda. Sin embargo, la llamada a los servicios de emergencias se produjo mucho después, tiempo que podría haber evitado la muerte de Aurel, que falleció desangrado al alcanzarle la herida la arteria aorta.