V. C. M. VALENCIA
Eliza M. asegura que fue ella quien tuvo la culpa. Fue ella la que iba con prisas para llegar a coger el autobús y la que intentó cruzar un paso de cebra cuando estaba en rojo para los peatones. "Me han dicho que el conductor del coche estaba muy asustado y yo no sabría qué decirle. Me gustaría pedirle perdón. Sé que la culpa fue mía".
Eliza se recuperaba ayer de las graves heridas que sufrió el sábado por la mañana tras ser arrollada por un vehículo en el cruce de la avenida del Mediterráneo y la calle La Reina. El coche que la embistió le seccionó el pie, y sólo la rápida intervención de los médicos del SAMU y del hospital La Fe, quienes le sometieron a una intervenció quirúrgica durante más de una hora, han logrado salvarle la extremidad. "Me han dicho que volveré a caminar", aseguraba ayer este joven rumana de 25 años.
Eliza -que lleva una semana en Valencia, donde suele residir su novio todo el año, a pocos metros del lugar del accidente- aún tiene frescas las sensaciones y el recuerdo de lo que le sucedió el sábado. Le resulta difícil quitarse de la cabeza la imagen de su pie derecho seccionado y sólo unido al resto del cuerpo por unos pocos músculos. "Lo vi. Estaba totalmente doblado y yo notaba como la sangre iba saliendo y saliendo".
Esa mañana Eliza había salido con prisas de casa y llegaba tarde a coger el autobús. Por eso se dispuso a cruzar rápidamente el paso de cebra pero sólo miró hacia uno de los lados. "Por el otro venía el coche y yo no lo vi. Me golpeó en el pie y caí al suelo. Vi que el coche paró y que empezó a llenarse el sitio de gente. Enseguida vinieron los médicos del SAMU, que me taparon el pie pero yo miré y vi cómo estaba y que no paraba de salir sangre".
Fueron para ella momentos realmente angustiosos. "Estuve a punto de desmayarme. Antes de que me metieran en la ambulancia, recuerdo que un policía me cogía de la cabeza y me decía que le dijera cosas, que le hablara y que no me podía desmayar".
Eliza fue trasladada en una ambulancia al hospital La Fe, con pronóstico grave, y allí fue intervenida quirúrgicamente durante más de una hora. Los médicos consiguieron unirle de nuevo el pie a la pierna y ahora se recupera en el centro hospitalario.