AGENCIAS NUEVA YORK
La Policía encargada del caso de Jaycee Dugard, la joven que fue secuestrada hace 18 años por un matrimonio de El Dorado, en California, ha pedido disculpas por no descubrir antes lo que ocurría, en concreto en una ocasión en la que los vecinos alertaron de que algo extraño estaba pasando en la casa.
Al parecer, los vecinos sabían que Phillip Garrido era un delincuente sexual y un joven incluso llegó a hablar un día con Jaycee en el jardín de detrás de la casa, pero cuando le preguntó si vivía allí el sospechoso se la llevó dentro de casa. Precisamente, este joven fue interrogado después de que se recibiera una llamada en el 911 alertando de un posible secuestro.
Pero durante 18 años, Phillip Garrido consiguió eludir a las autoridades después de secuestrar en 1991 a Jaycee, a la que violó en repetidas ocasiones, fruto de las cuales nacieron dos niñas. Por ello, el sheriff del condado de Contra Costa, Warren Rupf, pidió anoche disculpas "por haber perdido la oportunidad de rescatar a Joycee".
Rupf explicó que la oficina del sheriff recibió una llamada en noviembre de 2006 alertando de que había tiendas de campaña en el patio trasero de la casa de Garrido y que allí vivían niños. La persona que llamó dijo que Garrido era un "psicótico" y un adicto sexual.
Un agente se personó en la vivienda y habló con Garrido, pero determinó que allí no se estaba cometiendo ningún delito. El agente no sabía que el sospechoso estaba fichado como delincuente sexual a pesar de que la oficina del sheriff contaba con esta información.
Por otra parte, según ha relatado el padrastro de Jaycee, Carl Probyn, la joven ve a Phillip Garrido más como a un marido, que como al cruel secuestrador que le aisló del mundo durante 18 años. "Hola, mamá. Tengo hijos". Estas fueron las sorprendentes palabras con las que Jaycee saludó a su madre el pasado jueves cuando se reencontró con ella por primera vez tras recuperar la libertad, según relata el diario San Jose Mercury News. "Jaycee tiene unos sentimientos muy fuertes por este hombre. Ella, en realidad, se sentía como si formaran una especie de matrimonio", afirmó Probyn. La joven incluso mostró a su madre un fuerte remordimiento por no haber intentado escapar del cautiverio. "Mi mujer dice que Jaycee se ve bien. Casi como cuando fue secuestrada", declaró Carl Probyn a la emisora ABC.