EFE WASHINGTON
El estado de Texas comenzará esta semana a compensar con 80.000 dólares por año en la cárcel a aquellas personas que hayan recibido una condena por equivocación y que hayan demostrado su inocencia, señalaron fuentes judiciales. La ley también determina que, en caso de que los condenados equivocadamente hayan muerto, la compensación deberá ser entregada a sus herederos. Uno de los principales beneficiados por la legislación será James Woodard, quien recuperó la libertad recientemente después de 27 años en la cárcel por un crimen del que, según las pruebas de ADN, era totalmente inocente.