E.P
Agentes de la policía nacional han detenido en Torrevieja al propietario de un negocio ilegal y a dos empleados, que presuntamente compraban joyas robadas, para posteriormente fundirlas y venderlas como nuevas piezas. Así, la policía se ha incautado de objetos por valor de 170.000 euros. El destino de estas joyas era su salida a Alemania y otros países, donde eran fundidas, según explicó el portavoz policial, Antonio García.
Los detenidos, identificados como E. P. K., alemán de 45 años y dueño del establecimiento; M. M. F., argentino de 30 años; y P. D. K., británico de 31, supuestamente se dedicaban a comprar joyas robadas, que posteriormente enviaban a otro país para su fundición y creación de joyas nuevas.
La operación, llevada a cabo por la Brigada de la Policía Judicial de Alicante, comenzó cuando los agentes comprobaron que el establecimiento, «Cash King», que se anunciaba en Internet, carecía de las licencias imprescindibles para ejercer este tipo de actividad. Además, también carecía de libros de control de los objetos, no cumplía con los plazos obligatorios de custodia, y cuando disponían de cierta cantidad de joyas, las enviaban a Alemania, donde eran fundidas.
Tras las detenciones, los agentes decomisaron en el establecimiento diez kilogramos de joyas, entre las que había 30 relojes, esclavas, cadenas, anillos, colgantes, pendientes y collares, cuyo valor asciende a los 170.000 euros.